Antes de Obsidian usaba Notion. Tenía todo ahí organizado, funcionaba, pero con el tiempo me empezaron a pesar tres cosas: que mis notas estuvieran en una nube que no controlaba, que una empresa pudiera usar mi información sin mi consentimiento, y estar atado a un modelo de suscripción para acceder a funcionalidades básicas. Además, si Notion cerraba o cambiaba los términos, todo mi conocimiento quedaba cautivo en su ecosistema.
Ahí empecé a buscar alternativas y encontré Obsidian. Lo que me convenció no fue una feature en particular, fue el enfoque: tus notas son archivos de texto plano en tu disco, no en una base de datos propietaria. Podés abrirlas con cualquier editor, no dependés de una conexión a Internet, y si mañana querés migrar a otra herramienta, tus archivos se vienen con vos sin perder ni una línea. Mi vault se llama Personal-Vault y está sincronizado via Proton Drive entre Arch Linux y Windows 11. Acá cuento cómo lo tengo organizado y qué flujo de trabajo construí alrededor.
La estructura del vault
Lejos de obsesionarme con la organización perfecta, dividí el vault en áreas bien diferenciadas que reflejan cómo uso el conocimiento en el día a día:
Personal-Vault/
├── INBOX/ # Captura rápida, diario, pendientes
│ ├── Journal/ # Daily notes
│ ├── General/ # Notas sueltas, ideas
│ ├── TODOLIST/ # Listas de tareas
│ └── HOME/ # Cosas del hogar
├── Manuales/ # Documentación técnica, guías, papers
├── TEMPLATES/ # Plantillas para distintos tipos de nota
├── UFASTA/ # Facultad de ciberseguridad
└── WORK/ # Trabajo (clientes)
├── 00-CLIENTE-A/
├── 01-CLIENTE-B/
└── 02-CLIENTE-C/
La estructura salió de los folders que ya existen en el vault, sin inventar nada para el post.
Daily notes: el centro de operaciones
Mi daily note es lo primero que abro al arrancar el día. Está en INBOX/Journal/2026/
con formato DD MMMM.md (ej: "08 junio.md"). La plantilla tiene secciones para:
- Importante del día — lo que no puede esperar
- Aprendizaje — algo nuevo que descubrí
- Estado — cómo vengo con los proyectos
- Reflexiones — pensamientos sueltos
No uso las daily notes como bullet journal estricto. Las uso como bitácora: anoto cosas a medida que pasan, pego outputs de comandos, linkeo a notas que voy creando. Al final del día queda un registro natural de lo que hice, sin tener que sentarme a "llenar el parte diario".
Templates que uso siempre
Tengo cinco plantillas que cubren el 90% de los casos:
- Daily note — la bitácora diaria que mencioné arriba
- Notas generales — para conocimiento técnico, con tag
KNOWLEDGE - MOCs — mapas de contenido, básicamente índices temáticos
- NOTA FACULTAD — para cada clase de la facultad, con tag
UNIVERSIDAD - Ticket — incidentes técnicos con RCA, resolución y lecciones aprendidas
El template de facultad me salva todas las semanas. Tiene frontmatter predefinido con la materia, fecha, profesor, y tags. Abro la clase, creo nota desde template, y mientras el profesor habla Voy completando. Después enlazo los conceptos que vi con notas existentes o creo nuevas.
Los plugins que instalé
Uso Obsidian con 19 plugins. Los que más cargo en el día a día:
- Calendar — para navegar las daily notes desde un calendario mensual
- Kanban — tableros para proyectos puntuales
- Icon Folder — emojis en las carpetas (chiquitaje que alegra la vista)
- PDF++ — para leer papers y marcar al margen
- Ollama — consultar modelos locales desde Obsidian sin salir de la nota
- Code Styler — bloques de código con estilo, útil para manuales técnicos
- Advanced Canvas — diagramas y mapas mentales
Nada de plugins falopa. Cada uno resuelve un problema concreto que tenía. Si dejo de usarlo, lo deshabilito. El vault funciona igual con o sin ellos porque todo está en markdown plano.
Mi flujo de trabajo
En el día a día, el ciclo es siempre el mismo:
- Capturar — si aparece algo que quiero guardar (un comando, un link, una idea), va directo a la daily note o a INBOX/General/.
- Procesar — una vez por semana reviso INBOX y decido qué hacer con cada nota: archivar en Manuales/, convertir en template, linkear a un MOC, o borrar si ya no sirve.
- Conectar — cuando estudio algo nuevo, creo la nota y la linkeo con notas existentes. Las backlinks de Obsidian hacen que con el tiempo aparezcan conexiones que no había visto.
- Sincronizar — el vault se sincroniza con Proton Drive para tenerlo disponible desde Windows cuando estudio o laburo desde ahí.
La regla de oro: si lo escribí dos veces, merece una nota. Si lo busqué dos veces, merece un link.
Lo que aprendí en el proceso
Algunas cosas que me hubiera gustado saber antes de arrancar:
- No planees la estructura perfecta de entrada. Mis primeras cinco carpetas no existen más. La estructura actual surgió de usar el vault, no de diseñarlo. Dejá que los patrones de uso definan la organización.
- Los templates son infraestructura. Invertí tiempo en hacer buenos templates. Te ahorran segundos cada vez, pero cientos de veces al año. El ROI es inmediato.
- El markdown plano es la posta. No uso plugins de bloques, no uso bases de datos custom, no uso formatos propietarios. Todo lo que escribo es markdown estándar. Si mañana Obsidian deja de existir, mis notas viven en cualquier editor de texto.
- La búsqueda es más importante que la organización. Por más que tengas carpetas perfectas, vas a encontrar las cosas buscando. Aprendé los operadores de búsqueda de Obsidian y vas a depender menos de la estructura de carpetas.
El vault crece conmigo. Hoy tiene notas de la facultad, manuales técnicos que fui escribiendo, papers que marqué al margen, tickets de incidentes que resolví, y un montón de conexiones entre todo eso que no existían antes de tenerlo todo en el mismo lugar.